EL ATLETI AZOTA AL VALENCIA CON UN CORREAZO

6 tiros

1. Simeone intentó imponer un alto ritmo de juego para evidenciar el cansancio por la acumulación de partidos del Valencia en Liga y Copa. Calidad en el doble pivote con Koke-Saúl, Correa y Carrasco para volar por las bandas y asistir a Costa y Griezmann.  Pero enfrente, Marcelino  conseguía anestesiar el partido con largas posesiones pilotadas por Parejo y Kondogbia en el centro del campo,  y así minimizar el gasto energético. Era una lucha territorial de ambos equipos sin mirar con determinación a la portería rival.

2. El partido transcurría entre ataques posicionales en las dos direcciones. El rigor y la velocidad en los repliegues de ches y colchoneros  evitaban la aparición de las deseadas contras de unos y otros. Atleti y Valencia tienen un modelo de ataque basado en su actitud defensiva. Lo arman desde el lugar donde roban. Tienen dificultades en la faceta creativa y son extraordinarios en la reactiva, tras el robo. Sin la posibilidad de contraatacar hicieron un primer tiempo tácticamente atractivo, con gran personalidad colectiva y nula aparición de sus individualidades. Pero todo fue intrascendente en las áreas.

3. Tras el descanso, la fatiga hizo a los equipos más largos, ya existían espacios donde anidar los contraataques. En el 58, un zapatazo de Correa a la escuadra de Neto cambió radicalmente el guión del partido y quebró su equilibrio (1-0). Enseguida Simeone reforzó su medio campo donde Koke y Saúl habían perdido la batalla territorial contra Parejo y Kondogbia. Gabi entró por Carrasco, pasando Koke a la izquierda. Marcelino reaccionó de inmediato: Rodrigo y Soler dentro por Lato y Maksimovic. Junto a Zaza y Mina, el técnico che ponía toda la carne en el asador.

4. Pero con el 1-0 se daba el escenario perfecto para el Atleti: ahora el rival debía adelantar sus líneas y buscar el gol con insistencia. Costa y Griezmann, con espacios a la espalda de los defensas valencianistas,  estarían en su hábitat natural. El Valencia debía transformar la horizontalidad de su juego en la verticalidad necesaria para llegar a Oblak. Necesitaba más velocidad y precisión en sus pases, asumiendo unos riesgos que el Atleti le cobraba y convertía en peligrosas contras.

5. El partido mostró una máxima  a menudo olvidada: no es lo mismo dominar el juego en el círculo central que en el balcón del área rival. El Valencia había hecho lo primero en fases del encuentro, es una materia que dominan Parejo y Kondogbia. Pero lo segundo, es una asignatura de grado superior, y cuando el equipo che debió adelantar su dominio se encontró con un NO rotundo del Atleti. En partidos con escaso volúmen de juego, cerrados e igualados, la actitud es la razón diferencial que da la victoria a los colchoneros. Su constancia en la exigencia mental y física es un arma indispensable para el éxito de su modelo futbolístico.

6. Digno partido del Valencia que no le valió para romper la dinámica de cinco derrotas consecutivas. Sin espacios donde desarrollar sus contras letales fue incapaz de disparar una sola vez entre los tres palos. La baja de Guedes volvió a resultar traumática. Encuentro de absoluta igualdad desnivelado por una genialidad de Angel Correa. Fue un correazo para el Valencia.

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