EL VALENCIA LLEGA VIVO A MESTALLA

6 tiros

1. Marcelino despreció el porcentaje de posesión para el alcanzar el objetivo: llegar vivo a la vuelta en Mestalla. Replegó a su equipo con dos líneas juntas de cuatro jugadores al borde de su área, con Rodrigo y Vietto diez metros por delante. Para superar el orden, la intensidad defensiva y la reducción de espacios valencianista era necesaria una calidad combinativa y velocidad de balón que el Barcelona no encontraba. Durante el primer periodo, el partido iba a transcurrir en el campo del Valencia, pero sin acontecimientos en su área. Tras cada robo, a los ches les faltaba fe y precisión de su mejor pasador –Parejo– para encontrar un primer pase -a su socio Rodrigo– que rompiera la primera oleada de presión del Barcelona y girarle para correr hacia atrás. En cambio, les sobraban decenas de metros, los que les separaban de Cillessen. Parecían infinitos, imposibles de atravesar con la pelota. Era el peaje de defender tan atrás.

2.El modelo defensivo de Marcelino es el más fiable del fútbol español. Para blindar su portería se cierra por dentro y abandona las bandas. Parecía recomendable la amplitud en ataque con tres puntas (4-4-3), con Messi partiendo desde la derecha y así estirar las distancias entre centrales y laterales ches para crear espacios por los que poder penetrar. Pero Valverde optó por el 4-4-2 lo que obligaba a Messi a centrar su posición junto a Suárez como dos únicos puntas, favoreciendo el plan defensivo del Valencia, que enjaulaba al argentino en el ultra protegido carril central. Así, los contínuos ataques blaugranas morían en el súper poblado balcón del área valencianista. El Txingurri consideró el valor doble de los goles encajados en casa y quiso evitarlos a toda costa. Y entre la amplitud en ataque con tres delanteros (4-3-3) o protegerse de las contras ches con cuatro centrocampistas (4-4-2), eligió lo segundo.

3. Dominio territorial absoluto de los culés pero estéril en cuanto a ocasiones de gol. Su déficit en el último pase  mantenía el 0-0. No se producían remates a portería porque no existían asistencias que dotaran de ventajas tácticas a Suárez o a Messi. Con orden, intensidad y el reloj como aliado, el Valencia iba disputando su partido.

4 .¿Estaba la noche para Coutinho? Su preciso juego asociativo en espacios reducidos, su regate, último pase y disparo lejano, son registros indicados ante equipos cerrados. Y así lo pensó Valverde. En el 57 sustituyó a Aleix Vidal por el brasileño. El Barcelona aceleraba con un ataque de mayor calidad, su dominio ahora se traducía en ocasiones de gol coincidiendo, como no, con la mayor activación de Messi. Atrás, Umtiti, impecable como corrector, abortaba los intentos de contra ches. El Valencia había cambiado de estrategia. Ya salía a campo rival con Parejo más activo y preciso. El partido se abría en las dos direcciones.

5. La sociedad ilimitada Alba-Messi daba a Suárez el 1-0 en el 66. Marcelino decidió defender más arriba presionando la salida de balón de Piqué y Umtiti. Con Busquets incrustado entre los dos centrales, los locales salvaban la presión con solvencia y superioridad numérica sobre los dos puntas valencianistas. Acto seguido, los azulgranas encontraban los espacios que un Valencia, ahora estirado, les concedía. Messi se encargaba de pilotar las transiciones y Coutinho, sin constancia, de poner la pausa y la inspiración. Pero ya no se movería el marcador.

6. Agonizó un partido poco exhuberante con el equipo che mostrando sus credenciales de cara a la vuelta. Santi Mina rozó el empate a la contra. Aguantó el tipo el Valencia saliendo vivo de un difícil envite, al que llegó con las bajas de Murillo, Garay, Kondogbia y Guedes. Habrá eliminatoria en Mestalla.

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