SIN OBLAK, COSTA FUE INSUFICIENTE

6 tiros

1. Primer tiempo trabado, competido, con escaso volúmen de juego. Mejor propuesta combinativa del Sevilla con Banega y el Mudo Vázquez por dentro y Sarabia por fuera, muy aseados en el trato al balón. Su fútbol era de creación, activo.  El Atlético, con dificultades para enhebrar, tenía un juego más reactivo tras el robo. Buscaba el control del partido sin poder ser un equipo dominante, con un ataque posicional lento, falto de fluidez que permitía al Sevilla juntarse en un 4-4-2 al borde de su área. Sin espacios, era necesaria una velocidad y precisión en las combinaciones que los medios centros Gaby y Saúl no conseguían. La consecuencia: peligrosas transiciones tras robo -a un desacertado Koke– llevadas por los extremos sevillistas Sarabia y Correa. Ambos equipos se intercambiaban golpes a base de contraataques con buenas respuestas de los metas Rico y Moyá.

2. El Atleti tuvo un problema de fútbol, agravado por el orden y la intensidad  del Sevilla. La ausencia de Filipe Luis y su habitual impacto en el juego ofensivo, le pasó factura. El brasileño otorga una amplitud y profundidad en ataque posicional y a la contra que el correctísimo Lucas no puede alcanzar. Por delante del lateral francés, un mediocentro como Koke con la natural tendencia al juego interior. Nula capacidad de ataque por la izquierda que permitió al Sevilla abandonar esa banda y protegerse por dentro. Con esa densidad de rivales –Banega, Nzonzi, Correa– en el sector central, poco fútbol podían crear los dos pivotes Gaby y Saúl. Además, mantenían la misma altura, lo que impedía la formación de triángulos que creasen líneas de pase con calidad y progresión táctica. No llegaban balones en condiciones óptimas a Griezmann y Costa para poder elevar el peligro de la jugada.

3. Sin juego de creación, había que encomendarse a las contras, al juego directo sobre Costa y a la pelota parada. Con un Griezmann poco participativo para las dejadas del brasileño, las posibilidades del Atleti se redujeron en demasía. Venció por puntos el Sevilla en la primera mitad.

4.Tras el descanso, Simeone prescinde de la disciplina posicional y defensiva de Vitolo -desconocido- en la derecha para apostar por la anarquía y el desequilibrio de Correa. Y acertó. El Atleti adelantó 20 metros el bloque jugando más en campo rival en volandas de la velocidad y profundidad del argentino que protagonizaba las contras locales. Tras un córner, Costa, de nuevo incisivo y letal hizo el 1-0 en el 72. Los locales siguieron percutiendo  por la derecha, ahora con Carrasco que había sustituido a Griezmann. Sendos centros rasos del belga pudieron abrir brecha en el marcador.

5. Acto seguido, en el 79 un centro de Jesús Navas -su primer balón- era desviado por Lucas y supuso el empate (1-1). La fatiga borraba los trazos de tiza de las pizarras de Montella y Simeone. El partido se abría, los equipos se hacían más largos, el juego directo y las rápidas transiciones se sucedían en un sentido y otro. Acertó el Sevilla tras un envío directo. Joaquín Correa hizo el 1-2 en el 88.
Con el marcador a favor, el Atleti no había preferido el control antes que la verticalidad. No comprometer la titularidad del balón debió prevalecer a la búsqueda de la portería rival, máxime cuando el Sevilla ya le había mostrado su capacidad para contraatacar.

6. Buen partido de los andaluces, ordenados, con personalidad. Con un Banega director, gobernante en medio campo, consiguió una victoria que supondrá un  bálsamo y una contribución anímica imprescindibles para cambiar su dinámica. Frente, un Atleti intenso y voluntarioso como siempre, pero con un lógico déficit futbolístico considerando la pobre actuación de Koke, Saúl y Griezmann. Excesivas “ausencias” para un modelo ofensivo, en cuanto a creación, no demasiado exhuberante. Por supuesto, la alargada sombra de Oblak -en la grada- puede resultar definitiva en la eliminatoria.

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