Las aportaciones de Martino deciden en Glasgow

Neymar

*Twitter: @FDescifrado

Gran encuentro disputado por el FC Barcelona en Glasgow frente al Celtic. La fluidez y
brillantez de otras citas fueron reemplazadas por una actuación repleta de paciencia,
constancia y determinación a la hora de creer en la victoria.

La ausencia de Messi fue suplida por Cesc, sin duda, el jugador azulgrana que mejor
interpreta la función del falso 9 en el modelo de juego culé. Además de esta novedad, Adriano y Bartra se encargarían de hacer olvidar a los lesionados Jordi Alba y Mascherano.

El Celtic con un 4-4-2 se iba a atrincherar cerca de su área con una presión intensa y la
esperanza de conectar a la contra con el griego Samaras, muy dinámico y trabajador toda
la noche. Los escoceses ofrecerían durante el partido tres recursos ofensivos: la contra de
Samaras, el saque en largo del portero para ganar la segunda jugada y juntarse en campo
rival, y las jugadas a balón parado. Bartra y Piqué en las vigilancias a Samaras; y
Busquets colosal en la prevención del inicio de las contras en la zona de los pivotes
rivales, desmontaron los escasos argumentos ofensivos locales.

Entregados el balón y el terreno, el Barcelona debía desmontar el entramado defensivo
local. Sin Messi, Neymar dejó de ser sólo un desahogo individual pegado a la banda.
Martino le asignó más jerarquía e influencia en el juego. Así habitó zonas desconocidas
para él como azulgrana, actuando por dentro con interesantes diagonales en conducción
y asociación. No rehuyó del protagonismo que se le encomendaba.

El Barcelona desarrolló su fútbol en campo rival, combinando con dinamismo, velocidad
y cierta precisión. Dilató las jugadas en la búsqueda de espacios empujando aún más
al Celtic contra su área. Aunque no encontraba portería, sí evitó que los locales
dispusieran de efectivos suficientes por delante del balón para una posible contra. Sólo
las arrancadas de Samaras a espaldas de Alves inquietaron puntualmente a los de
Martino. El técnico argentino consiguió en Glasgow devolver la intensidad y el
convencimiento en la presión tras pérdida.

Cuando el Celtic ocasionalmente presionó arriba el inicio del Barcelona -sin resultado
alguno- sobre todo a Piqué para obligar a salir con Bartra, Busquets se introducía entre
los centrales buscando la superioridad numérica y seguridad defensiva que garantizasen
una salida higiénica de la pelota. Además, también se optó por conectar de forma
directa desde los centrales hasta el extremo alejado (Neymar o Pedro) en amplitud, para
ahorrar trámites y buscar fluidez cuando la presión del Celtic lo requería.

Es decir, todos los mecanismos históricos del modelo azulgrana -y los nuevos de Martino-
estaban activados. Pero la superioridad táctica no se traducía en ocasiones de gol por dos
razones fundamentales:

– Los laterales Alves y Adriano ocupaban en amplitud muy arriba en ataque posicional.
Esto hacía actuar a Neymar y Pedro por dentro uniéndose a la presencia de Cesc, Iniesta
y Xavi. Demasiada densidad de jugadores al borde del área local que atraían a otros
tantos defensores. Todo ello limitó la función y sobre todo el espacio del falso 9 Cesc,
que no podía sorprender con sus habituales desmarques y asistencias de gol.

– Los laterales estaban, no llegaban por sorpresa doblando al extremo como en tiempos
pasados. Esa ocupación estática convertía el ataque azulgrana en previsible y facilitaba la
neutralización del rival.

El segundo tiempo transcurría de forma parecida hasta que en el min. 58 Neymar provocó
la expulsión del pivote Brown. Ahora, aún más el Barcelona necesitaba amplitud y
velocidad de balón para rentabilizar su superioridad numérica. El equipo demandaba
cambios que aportaran frescura, velocidad, profundidad…ambición para ir a por el partido.

La expulsión trajo al Celtic un espíritu compensatorio que le llevó a dar un paso adelante.
En el min 73 Mathews pudo batir a Valdés en un gran disparo y mejor respuesta del
guardameta. Pero ese espíritu que no le adelantó en el marcador terminó por condenarle.
Con los escoceses instalados arriba, el Barcelona armó una contra precedida de un pase
largo de Busquets a Neymar que aprovechó los espacios por fuera con Alexis (un minuto antes sustituía a Pedro). El centro del chileno fue rematado por Cesc a la red.

Con Tello por Cesc dos minutos después, Martino apostó definitivamente por la velocidad
por fuera de Alexis y Tello y el desequilibrio de Neymar por dentro. Era el plan para cerrar
el partido a la contra con un Celtic arriba a la desesperada. Neymar y Alexis pudieron
convertir la victoria en goleada en sendos contragolpes.

El Barcelona consiguió un importante triunfo en un escenario muy difícil marcando en
un ataque directo y pudiendo golear a la contra. Las aportaciones de Martino tuvieron efecto.
Es aconsejable dominar otros registros del juego aunque la piedra angular del plan, el
juego de posesión y desde la posición siga siendo innegociable.

*Twitter: @FDescifrado

1 comentario en “Las aportaciones de Martino deciden en Glasgow”

  1. El Llanero Solitario

    No es solo aconsejable, sino de vital importancia, que el F.C.Barcelona y cualquier equipo que se precie al más alto nivel, deba dominar diferentes registros de juego para solventar los problemas de cada partido. Hay que evolucionar. No ser presa de unas formas establecidas y que constriñen a los jugadores dentro de un sistema. Cumpliendo unos mínimos que todo profesional debe saber en relación al puesto que ocupa, el sistema debe de permitir y aprovechar las características y calidades de los diferentes jugadores de una plantilla.

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