El Atlético golpea a un proyecto que se tambalea

real madrid atco

*Twitter: @FDescifrado

Bastó elevar el nivel del rival para destapar las enormes carencias del Real Madrid y
concluir, que los amagos de progreso de su juego en recientes citas, eran un espejismo.
La inclusión de Khedira por Modric en la alineación de Ancelotti no auguraba nada bueno
para el aficionado que esperara ver a un equipo hacer de local, con más jerarquía, presupuesto, mayor cotización de jugadores. Condicionantes todos que le obligaban a buscar desde el inicio el gobierno del partido.

El Atlético de Madrid disponía su habitual 4-4-2 con la novedad de Tiago por Mario en el
doble pivote. El Madrid con idéntico sistema, asignaba la responsabilidad de sostener el
peso del partido a Illarramendi y Khedira como medios centro. Los colchoneros esperaban
en campo propio las acometidas de los blancos. Regalaban el balón a cambio de -como
se comprobaría- un botín más sustancial: dominar los espacios y el partido.

En el min.10 Diego Costa hizo el único gol del partido en una transición instantánea tras
robo en la corona del área del Madrid. Sólo existe algo que perfeccione aún más el
modelo de juego del Atlético: un gol temprano en una gran cita.

Otra vez tocaba sobreponerse al Madrid. Sin Modric, el ataque teóricamente
organizado, asociativo, que busca Ancelotti, debía ser liderado por Isco. Illarra y Khedira
serían incapaces de superar en la base de la jugada a Gaby y Tiago que contaban con la estimable ayuda de Arda que se desplazaba de su banda derecha al centro (Isco no le
acompañaba). Resultó crucial esta superioridad numérica que dejaba al Madrid sin progresión por dentro. El repligue de los de Simeone, voluntaria e intencionadamente, permitía a los blancos llevar la pelota de Illarra hasta Isco en la zona de 3/4 del costado izquierdo con cierta facilidad. Una vez allí, Arda, Gaby y Juanfran reducían al mínimo las posibilidades de hacer prosperar la jugada. Su intensidad defensiva impedía a Isco recibir orientado hacia la portería de Courtois. Sólo lo hacía de espaldas o lateralmente, quedandole la opción de jugar atrás o en horizontal hasta el apoyo de Di María. La insistencia archicomentada en llevar el juego al perfil izquierdo hacía especialmente estéril y previsible el ataque del Madrid frente a un rival como el Atleti con un modelo defensivo cercano a la excelencia. Visto este suceso una y otra vez en cada partido, nos reafirmamos en señalar el grave déficit de creación de juego del Madrid. Sólo cuando Di María ocupó en amplitud su banda derecha, pudo su equipo llevar el
peligro hasta Courtois con centros envenenados a pierna cambiada del argentino.

Una vez contrastada la ineficacia del ataque, es la naturaleza de los jugadores la que se
impone a las consignas del entrenador. Así el Madrid, en ciertas fases retrasaba sus
líneas para dejar avanzar al rival y poder sorprenderle a la contra. Tímidos y escasos
contragolpes y los centros de Di María completaron el exiguo balance ofensivo del Madrid
en el primer tiempo.

Frente, el Atlético con un medio campo Koke-Tiago-Gaby-Arda, muy próximo a la línea de cuatro defensas. El equipo defendía propiciando el error, nunca esperándolo. No permitía que el rival se creciera con el balón. Cuando lo recuperaba, no sólo contraatacaba de manera letal, sino que hilvanaba jugadas por dentro con Koke y Arda abandonando sus bandas y sometiendo al Madrid hasta llevarlo a las inmediaciones de Diego López.

En el fútbol moderno, dos son las fases o momentos que impactan sobremanera en el desarrollo del juego: la transición defensa-ataque y ataque-defensa, precedidas por el robo o pérdida de balón, respectivamente. En los segundos siguientes a ellas se deciden muchos partidos. Se anotan o encajan buena parte de los goles (veasé el de Diego Costa, realizado dos segundos después del robo de Filipe Luis a Di María). Cómo un equipo transite de un momento a otro es crucial. Y el Atlético lo hace magistralmente.

En la segunda mitad Ancelotti introdujo a Modric y Bale por Illarra y Di María. En teoría
más creatividad y velocidad con verticalidad. El antídoto de Simeone fue instantáneo:
retrasar sus líneas 10-15 metros para eliminar definitivamente los espacios
imprescindibles para el juego de Bale; y empujar con Villa y Costa a Modric hacia atrás. El
croata debía acercarse a Ramos y Pepe para recibir de cara. No podía hacerlo en 3/4 de
campo donde de verdad su juego experimenta una interesante transformación y gana
eficacia. Con un 4-2-3-1 ahora Isco ocupaba el centro en la línea de tres medias puntas.
Ahí tendría que lidiar con un Tiago y Gaby inconmensurables. El resultado, la sustitución
del malagueño.

Así transcurrió todo hasta el final. Costa y Koke pudieron aumentar la ventaja en
contraataque y ataque organizado, respectivamente. Los dos registros fueron manejados
con maestría por el Atleti confiando la finalización de las jugadas a un descomunal Diego Costa.

La entrada de Morata en el min.27 contagió de ímpetu y determinación a un Madrid que
empezaba a torcer su brazo. En 18 minutos consiguió rematar más que Benzema en los
últimos partidos. Este hecho nos hace reflexionar. Si el Madrid decidió no incorporar otro 9
testado a nivel internacional, puede ser la hora de Morata. Al menos, por su juventud,
garantiza progreso.

Todos los jóvenes que triunfaron, lo hicieron tras errar y adquirir experiencia (incluído
Raúl), contando con la valentía del entrenador al ponerlo. Contra el Atleti, Jesé estaba en
la grada y Carvajal en el banquillo. Conductas conservadoras para un equipo que necesita
en casa más aportación ofensiva en el lateral derecho y posiblemente un jugador como
Jesé, vertical, descarado, dominante de espacios reducidos (a diferencia de Bale) y
goleador para partidos cerrados como éste.

En resumen, el Bernabéu vio un choque entre dos realidades: la de un producto acabado
y la de un proyecto con boceto emborronado. El diferencial de la fase en que cada equipo se encuentra fue clave: uno en estado adulto y otro en estado embrionario con malformaciones varias.

*Twitter: @FDescifrado

4 comentarios en “El Atlético golpea a un proyecto que se tambalea”

  1. El Llanero Solitario

    Solo un detalle. El hecho de que haya jugadores más caros sobre un terreno de juego, no implica que sean de mayor calidad a la hora de jugar al fútbol, que otros que no están. El precio de adquisición de unos u otros, lo determina el mercado, pero la calidad futbolística en muchas de las últimas ocasiones y en especial en muchos de los fichajes del Real Madrid, no van acompañadas del precio que se ha pagado por ellos. Y a las pruebas me remito. De resto, coincido en muchos aspectos. Pienso que esta plantilla es de menor calidad a la del año pasado por ejemplo, y se han fichado jugadores muy caros. Saludos.

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