Un Barcelona sin rumbo recurre a las individualidades ante el Sevilla

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*Twitter: @FDescifrado

Prometedor y engañoso comienzo de partido del Barcelona frente al Sevilla en el Camp
Nou, asumiendo el control y llevando la iniciativa con triangulaciones rápidas en campo
rival. Parecían los azulgranas el prototipo dominador de antaño con los matices de
velocidad y verticalidad del Tata Martino. Pero fue un espejismo, una sensación que se
diluyó durante los noventa minutos y que nos acerca en el análisis global a un veredicto
de equipo inseguro, inestable y vulnerable.

El Tata -o el devenir del juego- inclinó el ataque azulgrana sobre el lado izquierdo. Allí,
como vértice y último receptor del triángulo Iniesta-Messi-Neymar, el brasileño superaba
en el 1:1 una y otra vez al lateral sevillista Coke para pisar el área y terminar disparando
o con pase atrás. Ni el pivote diestro Mbia, ni el mediapunta de banda Jairo llegaban para
ayudar al desafortunado Coke. Era el único recurso ofensivo catalán que prosperaba. Se
repetía en forma de bucle y proyectaba un supuesto dominio que más tarde resultaría
inconsistente.

Era un Barcelona que en ataque posicional (la piedra angular de su modelo) renunciaba a
ocupar las bandas con la habitual amplitud de sus extremos -Tello y Neymar-. Además los
laterales Alves y Adriano (que en el min. 14 sustituyó al lesionado Alba), siempre
presentes en campo rival, atacaban por dentro al más puro estilo Marcelo para que Tello y
Neymar dieran una tímida e insuficiente amplitud por fuera. Ello permitía un cómodo
posicionamiento junto y cerrado del Sevilla con un 4-4-2 en defensa (variante de su
habitual 4-2-3-1). Pero la grandeza del fútbol iba a decidir que esta ocupación cerrada de
sus laterales valdría al Barcelona para que uno -Adriano- centrara y el otro -Alves-
rematara a gol. Las posiciones que aparentemente limitaban el ataque local y su sorpresiva
llegada por fuera, les adelantaban en el marcador en el min. 35.

El gol encajado descubrió a un inconformista Sevilla, atrevido y competitivo, que intentaría hasta el final discutir el gobierno del partido a los locales. Con intensidad, orden defensivo y una buena transición ofensiva con Vitolo y Jairo por fuera, el equipo de Emery iba a destapar
el enorme déficit estructural del actual modelo de juego del Barcelona.

Los cambios ofensivos del Sevilla en la segunda mitad (Trochowski y Marin) agudizaron
los problemas del Barcelona. No se ordenaba a través de la posesión (era un equipo muy
largo) ,por tanto, su colocación (también su actitud) no eran óptimas para la recuperación inmediata de las frecuentes pérdidas de balón. Así, el Sevilla pasaba con facilidad del marcaje al desmarque y de la reducción de espacios a la amplitud para plantarse con peligro en el área de Valdés. Entonces, había que correr hacia atrás y no existe peor castigo para el Barcelona. Sólo equiparable a la ineficacia en la defensa de los córners (el cambio a marcaje individual del Tata está lejos de arreglar los problemas de la defensa zonal de Vilanova y Guardiola, más bien los agudiza). Sólo un gran Busquets y el corrector Mascherano evitaban la debacle. Son sucesos que ayudan a descifrar por qué el Sevilla pudo obtener mejor renta en el Camp Nou.

Como bonanza para los azulgranas: el liderazgo y desequilibrio en el uno contra uno de
Neymar que puede y debe liberar a Iniesta e involucrarlo más en tareas organizativas.
Esto podría aligerar las responsabilidades de Xavi que en su natural trayectoria
descendente tiene un juego más horizontal y previsible. Mientras esto se soluciona,
Martino no debió prescindir de Cesc en el once inicial, dado el preocupante estado de
forma de Xavi e Iniesta. Dos minutos le bastaron en el campo al ex del Arsenal para
habilitar a Neymar en la jugada del 2-0 de Messi en el min. 75.

Por las razones expuestas, entre otras, el Sevilla igualaría el marcador por medio de Rakitic y Coke, como no, el primero a la contra y el segundo a la salida de un córner. Pero alguien olvidó que estaba Messi en el campo para ganar el partido pasado el descuento (gol de Alexis). Fue el botín para un Barcelona más dependiente de la calidad e inspiración de sus jugadores que de la solidez de su modelo de juego. Tal vez el Tata gestione con prudencia la euforia de un triunfo hueco y sobre la bocina. Seguro que le facilitará el proceso de reconstrucción de este Barcelona que se asemeja peligrosamente al del final de la pasada campaña.

*Twitter: @FDescifrado

1 comentario en “Un Barcelona sin rumbo recurre a las individualidades ante el Sevilla”

  1. Practicamente de acuerdo casi en la totalidad del artículo, y digo casi porque al igual que todo el mundo según tú, se olvidó de Messi, tú también lo hiciste al no meter dentro del grupo de jugadores en baja forma a la «pulga», un jugador así no puede aparecer en el minuto 93 y esté todo el partido viviendo de las rentas, 2 latigazos en un partido no deberían ser suficientes para el balón de oro, ¿estaremos asistiendo a los primeros síntomas de debilidad del crack?. Un saludo

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